martes, 2 de febrero de 2016

El día que hice reir a Dios (regalo de navidad)

Desde ya me disculpo por haber estado tan desconectada en este tiempo pero resulta que el 2015 nos trajo muchas buenas noticias.


Para comenzar, por primera vez en 5 años tenía derecho a vacaciones y estaba muy contenta de eso, con mi esposo planificamos un viaje a México para relajarnos y esperar que nos traería el 2016.


Pero bien dice el dicho que uno hace planes y Dios se ríe.


Todo comenzó el miércoles 2 de diciembre (bueno, realmente comenzó hace varios años); salí temprano de la oficina, me dirigí a hacer algunos mandados. Mi esposo, venía de regreso de un viaje de negocios, alrededor de las 4pm estaba a aproximadamente 500 kilómetros de la casa. Eran pocas las probabilidades que regresara ese día. Fui al banco y tenía una llamada insistente pero no pude contestar. Al salir al estacionamiento, devolví la llamada, era mi esposo.


Ese 2 de diciembre del 2015 es el día más feliz de nuestras vidas, es el día en que nos llamaron para notificarnos que habíamos sido emparentados ¿QUEEEEE???? ... ... ... SI! habíamos sido emparentados con un hermoso niño de dos años. Mi corazón latía tan rápido que no podía siquiera pensar. Comencé a llorar al escuchar mientras mi esposo me daba la noticia y me contaba lo poco que sabía sobre nuestro hijo. Si, ya nos habíamos convertido en papi y mami.


El viernes 4 nos dirigimos a las oficinas a ver el expediente, a conocerlo "en papeles". La psicóloga responsable del expediente nos relataba en dos hojas las características de nuestro pequeño, sus horarios, qué le gustaba comer, con quienes se mantenía y la forma en como había llegado al hogar.


Ella leía, nosotros leíamos con ella. Cada palabra en ese papel me decía que aún no lo conocía y ya era nuestro. Cada característica era una respuesta a nuestras oraciones. Incluso cuando mencionó el hogar donde vivía.


Al final nos mostró las fotografías de nuestro pequeño. Lo primero que salió de mi boca fue "mira sus pestañas, es tan lindo". Y la emoción nos inundó. No paramos de llorar y de agradecer a Dios por tan grande regalo.


En ese entonces, nuestro hijo iba a cumplir 2 años con 8 meses.


Fuimos a conocerlo el martes 8 de diciembre, viajamos a otro departamento que era donde el vivía. La recomendación era llevarle comida que yo le hubiera preparado, la noche anterior casi no dormí cocinando, quería que todo fuera perfecto.


Llegó el día, estaba muy ansiosa y expectante, pero también con temor a que él me rechazara. Nunca voy a olvidar la primera vez que lo vi, quería salir corriendo a abrazarlo pero tuve que contener las ganas y las lágrimas porque no quería asustarlo.


Nos pusimos a jugar en el suelo, le di de comer, lo llevé al baño y mi corazón solo quería apretarlo muy fuerte en un abrazo y decirle "ya mi niño, mami está aquí".


Mi esposo era un manojo de emociones también. estábamos tan felices que al fin había llegado el día. Ya éramos mami y papi.


Ese día, al final de la tarde, se durmió en mis brazos mientras lo cargaba. En ese momento le canté "love me tender" y lo sostuve con el corazón. No tuvimos de otra que acostarlo en una cuna e irnos, aún no era oficial la entrega y el tenía que quedarse.


Tres días de convivencia tuvimos. Tres mañanas que se hacían cortas y tres noches que se hacían muy largas. Tres días en los que íbamos y veníamos de la ciudad hasta donde el estaba, donde tuvimos que salir como locos a comprarle sus cosas, ropa, artículos de higiene, etc. Tres días en los que le dimos fin a la ruleta rusa de las emociones.


Finalmente llegó el día en que nos lo entregaron, en que oficialmente era nuestro. Lo llevamos a casa y Dios se carcajeó.







8 comentarios:

  1. Uff me has puesto los pelos de punta... qué emoción!!! Muchísimas felicidades, no sabes lo mucho que me alegro. Un beso familia.

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    1. Gracias, tardé un poco en subir el post con la gran noticia pero he andado como loca. Abrazos.

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  3. ay mi Dios!!!! pero que hermosa noticia,que emocion, que increible debe ser, cuanta felicidad ni puedo imaginar lo q estas viviendo,ya sos mama!!! te deseo toda la felicidad, ojala se esten conociendo y llenandose de amor, me alegro infinito por vos, cuentanos como van si? beosssss

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    1. Siiiii!!! ahí estamos conociéndonos. Quiero ir actualizando algunas cosas porque cada día es una nueva aventura, pero cuando regresé a trabajar tenía tanto acumulado que no he tenido tiempo jajajajaja.

      Muchas gracias por tus buenos deseos, abrazos.

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  4. Dios he llorado al leer tu blog, me siento muy identificada contigo y de verdad soy tan feliz por ti, porque al fin eres madre y Dios ya te dio al angelito que tanto anhelabas, que bendición y de verdad me inspiras a no perder las esperanzas, espero que estes bien y que tu angelito este muy bien, gracias por compartir todo esto con nosotros y dejarnos vivir esta emocion, felicidad y alegria contigo, Bendiciones

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